Pese a que Donald Trump afirmó que la selección sería «bienvenida», el Ministro de Deportes iraní, Ahmad Donyamali, aseguró que no existen condiciones de seguridad para asistir tras la escalada del conflicto en Oriente Medio.
«Desde que este gobierno corrupto asesinó a nuestro líder, no tenemos condiciones para participar», sentenció el funcionario.
Por otra parte, el presidente de la Federación Iraní de Fútbol, Mehdi Taj, preguntó: “¿Qué persona sensata enviaría a su selección nacional a Estados Unidos si la Copa del Mundo fuera tan política como lo fue la Copa de Asia?”. En Australia, el equipo femenino iraní no cantó el himno de su nación y seis jugadoras le solicitaron asilo al gobierno de Anthony Albanese.
Los Leones de Persia se habían clasificado para el Grupo G de la máxima cita del deporte, que iniciará el 11 de junio, y sus tres partidos obligatorios eran en Estados Unidos. Según su calendario, tenían que enfrentar a Nueva Zelanda y Bélgica en Los Ángeles y a Egipto en Seattle.
